"(…) aquel que besa una alegría en vuelo vive en la eternidad de la aurora". William Blake

DIÁLOGOS Y SABERES

Con la ciencia en la cabeza, el radiality


El gobernante y la oposición

“El gobernante debe enfrentarse siempre a una pregunta acuciante, ¿qué hacer en esta o aquella circunstancia? La oposición, por el contrario, no tiene la obligación de asumir ninguna responsabilidad ni tampoco tiene que tomar decisiones. Cuando existe una oposición permanente y acomodada, la calidad de su pensamiento se deteriora en consonancia. Además, quien comienza con una visión pesimista y reaccionaria de la vida termina siempre encontrando plena justificación en los hechos del mundo, pues la Utopía nunca se hace realidad” Chistopher Hitchens


Cuchillos – Por: Fernando Araújo Vélez

Un cuchillo para hacer trizas los miles de escritos y los nombres de quienes nos han repetido que los que lucharon por cambiar el mundo fracasaron, y un clavo para pegar en una pared, por siempre, nuevos escritos que nos hagan entender que fueron los hippies y los Beatles, y los Rolling Stones y Dylan y Serrat y Cortázar y García Márquez y tantos otros quienes rompieron e hicieron pedacitos los viejos esquemas y empezaron a liberarnos. Un cuchillo para defendernos de los que se subieron al carro de la victoria y se plegaron a lo hecho, lo dado y lo propio, y uno más, para alejar a los que sólo producen sin preguntarse por qué y para qué.

Documento completo en:

CUCHILLOS – ELESPECTADOR.COM


Mito del origen del Piglia escritor

Se sabe que todo escritor es antes que nada un lector. Al mito del origen del Piglia escritor debe antecederle el del lector. En las páginas que introducen a los diarios propiamente dichos, el argentino nos revela ese inicio. Tenía 16 años y estaba enamorado de Elena, una compañera del colegio. Una tarde caminaban juntos y ella le preguntó qué estaba leyendo. Él, en el afán de no quedar en offside, porque no estaba leyendo nada, recordó el libro de Camus que había visto en la vidriera de la librería del barrio esa misma mañana y respondió con firmeza: La peste. Ella se entusiasmó y se lo pidió prestado. Era imposible negarse, en aras del cortejo. Se lo llevaría al día siguiente al colegio. Desesperado, compró un ejemplar y se quedó toda la noche despierto leyéndolo y marcándolo: “Había descubierto la literatura no por el libro sino por esa forma afiebrada de leerlo ávidamente con la intención de decir algo a alguien sobre lo que había leído”.

Artículo completo en:

Homenaje a Piglia


El sistema educativo es anacrónico


The history of African-American social dance – Camille A. Brown

Why do we dance together?


Nunca pidas permiso | Ronald Shakespear

“Bájate de la cruz que necesito la madera” 7´29¨