"(…) aquel que besa una alegría en vuelo vive en la eternidad de la aurora". William Blake

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Cómo destrozaron la paz – La Pulla

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El río de fuego de Fernando Vallejo – Por: Alejandro Alba García

Este libro de Vallejo es una bofetada, como escribió Alberto Aguirre para el diario El mundo, a la vez que un grito desgarrador de libertad. Pero es también una fiesta que celebra la vida genuina y rebelde de la juventud, con todos sus sinsabores y desencantos: “la vida ―dice el narrador― es una fiesta, un matadero, así me gusta a mí” (p. 30). Pero es, sobre todo, un canto al amor.

El joven protagonista no es solo un desencantado que lleva en sí una profunda indignación, sino que también, con el mismo ardor, ama profundamente y siente sobre sí el peso de esa otra llama, que consume y que lo lleva, como en todos sus caminos, sin timón: “He ahí el gran problema del amor, que no sabe a dónde va. Va, en su gratuidad, a la deriva. Y el hombre a la postre siempre, pero siempre, quiere llegar”. El amor bestial, sagrado, profano es también centro y eje en El fuego secreto.El amor lejos de ser una condición idílica o puerilmente eternizada en el ideal, se presenta como una desgarradora realidad humana, efímera, como la felicidad y como la vida misma:

“pero ni eso ―le anuncia el joven narrador a su hermano menor―. Ni siquiera. Las constelaciones son ilusorias y efímeras, espejismos pasajeros. Cree el observador ingenuo ver en ellas un toro, una balanza, un pez y acomoda los trazos. Como en el amor, ¿no? Uno ve lo que quiere. Y al cabo las constelaciones se deshacen y toman rumbo aparte sus estrellas, a veces rumbos opuestos como los tomaremos sin duda tú y yo. No hay constelaciones, Manuelito. Lo que hay en realidad es estrellas viajando solas”. (El fuego secreto, p. 76).

Completo en:

El fuego de Vallejo en Elespectador.com

El remordimiento de los moribundos – Por: Héctor Abad Faciolince

¿De qué se arrepienten los moribundos? Aquello de lo que se arrepienten los enfermos, con esa lucidez que da la certeza de la muerte inminente, según Ware, se repite una y otra vez. Aunque el artículo en inglés lo han leído millones de personas, creo que vale la pena traducirlo y resumirlo también en español. Los cinco remordimientos más frecuentes son estos:

5. Me hubiera gustado permitirme ser más feliz. Aquí Ware habla de la “zona de confort” y del miedo al cambio. Los moribundos se quejan de no haber tenido la valentía de intentar algo distinto en busca de la felicidad, y de haberse dejado envolver por una aparente estabilidad y seguridad.

Artículo completo en:

Abad y Los remordimientos

TE escucho, te observo…