"(…) aquel que besa una alegría en vuelo vive en la eternidad de la aurora". William Blake

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Los mitos del Joker de Heath Ledger

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Se me olvidó tu nombre – Por: Fernando Araújo Vélez

Dame una cita, vamos al parque, me cantaste una noche, dos cuadras arriba de aquel parque donde jamás logré aprender a montar en bicicleta, y donde me contaste que le diste tu primer beso a tu segundo hombre. Yo no te respondí. Te ignoré una y dos y tres semanas, y mientras pasaban los días me sentía feliz de no llamarte, de no escribirte. Me sentía fuerte. Era mi pequeña venganza sobre ti, tus besos y todos tus amores, y tu extemporánea petición. Te ignoré luego por varios meses, y por dos años. Hasta se me olvidó tu nombre, como decía una vieja canción, y haber olvidado tu nombre también fue una linda y dulce venganza.

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Santa Lucía: El espectador.com

Terremotos y huracanes – Por: Héctor Abad Faciolince

El problema de la existencia del mal en el mundo es tan complejo como antiguo. Desde el muy pío libro de Job, en la Biblia, y desde antes, siempre ha sido un misterio que haya tantas enfermedades, accidentes, epidemias, cataclismos y catástrofes en la tierra que habitamos. Que las desgracias se ensañen con personas malas o éticamente despreciables puede interpretarse como justicia divina; pero que todos los males caigan también sobre personas que son un ejemplo de bondad y buen comportamiento, produce una especie de estupor cósmico. ¿De qué sirve ser bueno si la naturaleza, o Dios, no discriminan entre buenos y malos? ¿Y qué importa ser malo si a veces los malos son quienes corren con mejor suerte?

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Terremotos: El espectador.com

Nuestra “casa común” / Por: Rodrigo Uprimny

Muchas cosas que dice esta encíclica no son nuevas y no comparto algunos de sus planteamientos, como su rechazo al control de la natalidad, que resulta incomprensible en una perspectiva ecológica. Pero es un libro potente, especialmente por quien lo escribe. Agradezco al papa Francisco que haya puesto su poderosa voz al servicio de la necesaria búsqueda de una nueva visión del desarrollo que respete nuestra “casa común” y permita que en ella convivamos en equidad creyentes y no creyentes.

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Nuestra casa común: elespectador.com